dilluns, 18 de maig de 2009

Estados de ánimo

A veces me siento
como un águila en el aire
(Pablo Milanés)






Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

Mario Benedetti

6 comentaris:

JUSTINO ha dit...

VAYA CHORRADA DE POESÍA, COMO PARA COMPRAR ESE LIBRO.TODOS PENDIENTES DE CÓMO SE SIENTE ESE TÍO.

Ximo ha dit...

Tinc activada la moderació de comentaris per tal d’evitar que es colen bajanades com aquesta. Però m’ha semblat que havia de permetre la seua lectura, perquè es puga comprovar el nivell de sensibilitat d’algunes persones envers l’expressió poètica.

LA NOVIA DE JUSTINO ha dit...

Yo no veo ofensa, ni insulto, sólo veo otro "punt de vista". O es que únicamente pueden responder aquellos que que expresan su gran emoción ,hasta la lágrima, tras su lectura.
Y mi novio sabe apreciar a otros poetas, aunque no sea su pasión la poesía. MAYTE

Ricardo ha dit...

I la palabra “chorrada” ¿qué es sino un insulto indirecto? Porque, por esa vía, se pude concluir que el tío que escribe chorradas es un gilipollas, o un “chorra”, expresión nada ofensiva, claro. Si de lo que se trataba era de decir que el poema no le gusta a tu novio, haber utilizado otras palabras. Menos mal que al fin y al cabo se trata de alusiones a un muerto.

Ximo ha dit...

En la meua resposta, jo no havia parlat ni d’insult ni d’ofensa (el comentari anterior d’un desconegut Ricardo m’estalvia més precisions al respecte); citava, això sí, la falta de sensibilitat. Efectivament, són benvingudes les discrepàncies, però sempre que estiguen mínimament enraonades. I uns aclariments finals: ni tota la lírica expressa sentiments de tristor, ni els aficionats a la poesia plorem a llàgrima viva en llegir un poema com aquest de Benedetti. És més: a mi, els versos de Mario em poden suscitar serenitat, malenconia... però llàgrimes, cap ni una!

Carme ha dit...

Al bloc d’Eduard Ribera, que tens enllaçat, he trobat aquesta altra poesia de Benedetti (es titula «Passatiempo»):

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque un océano
la muerte solamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.